VIOLETA PARRA, BALUARTE DE LA MEMORIA POPULAR.

violeta3El joven doctor en ciencias históricas, Rolando Alvarez, escribe:

“El ejercicio de recordar el pasado es una de las actividades más recurrentes del ser humano. Los propios estados nacionales han implementado políticas oficiales del recuerdo y los que resisten a la dominación han construido memorias alternativas a las impuestas por los aparatos dominantes.

 

 

La memoria es un proceso activo de creación de significados, es esencial en la construcción de una identidad, en la construcción del sentido de la vida. Es un proceso selectivo de recordar determinados momentos de una manera específica. La memoria se hace, disuelve las fronteras, propone acueductos entre la experiencia pasada, las necesidades del presente y los sueños de futuro.

Por todo esto, la memoria es posible definirla como “un acto del presente, pues el pasado no es algo dado de una vez para siempre. Aún más: solo en parte es algo dado. La otra parte es ficción, imaginación, racionalización. Por eso la verdad de la memoria no radica tanto en la exactitud de los hechos como en el relato y la interpretación de ellos” ([1]). De esta manera, los ejercicios de la memoria, más que un Acto individual y mental, constituyen un proceso en donde el marco social determina, en cada coyuntura histórica, qué, cómo y cuándo recordar ([2]) “

La memoria popular choca contra una memoria oficial que no escatima esfuerzos en borrar los esfuerzos emancipatorios de la primera. En ese esfuerzo Violeta Parra es una de las más significativas expresiones y baluartes de la memoria popular.

Es ella quien recupera para su presente y futuro, la herencia cultural campesina, la que nos enseña, ayer, pero con vigencia de la actualidad que “Chile limita al centro de la injusticia”, la que consultada ante la diversidad de sus artes, cuál eligiría, nos responde “yo eligiría quedarme con la gente” – orientadora frase  ante la vorágine del consumismo, del mercado de las cosas, la tecnología en las que se nos busca involucrar. Es Violeta, quien nos orienta en el rol del artista – anticipatoriamente a Víctor- : “Y no tomo la guitarra. Por conseguir un aplauso.  Yo canto la diferencia
Que hay de lo cierto a lo falso, De lo contrario no canto
.” Es ella, quien desde la memoria nos recuerda el profundo valor de la solidaridad: “En esa carta me dicen
que cayó preso mi hermano y, sin lástima, con grillos,
por la calle lo arrastraron, sí. La carta dice el motivo que ha cometido Roberto:
haber apoyado el paro que ya se había resuelto. Si acaso esto es un motivo,
presa también voy, sargento, sí.
” La que nos ilumina en los dramas de la vida diaria de ayer, de hoy y que depende de nosotros que no sea también de mañana: “La pericona se ha muerto, no pudo ver a la meica, le faltaban cuatro reales, por eso se cayó muerta”. Es también quien nos recuerda elementos de esencia del ser humano tan urgentes en la actualidad “sólo el amor con su ciencia, nos vuelve tan inocente”, y que nos alerta ante lo que hoy llamamos la colusión o corrupción,  “vale más en este mundo ser limpios de sentimientos, pues muchos van de ropa blanca y Dios nos libre por dentro”. Que alegría sería para nuestra querida Violeta, que su deseo de “cuando será ese cuando señor fiscal que la América sea sólo un pilar”, tenga eco en el Celac, que por primera vez, se independiza del dominio de siglos.

Es Violeta, quien nos convoca a entender la realidad del pueblo mapuche “Arauco tiene una pena más negra que su chamal,  ya no son los españoles los que les hacen llorar, hoy son los propios chilenos los que les quitan su pan. Levántate, Pailahuán.”

En esta lucha por la memoria, Violeta nos convoca a unir la riqueza y complejidad del pasado, con la esperanza del futuro, cantando “ Me gustan los estudiantes, porque son la levadura del pan que saldrá del horno con toda su sabrosura, para la boca del pobre  que come con amargura.Caramba y zamba la cosa, ¡viva la literatura!”, pero recordándonos, el gran desafío “El pueblo amando a la patria
y tan mal correspondido.”

Bienvenida Violeta, baluarte eterno de la memoria popular …

[1] – Lechner, N.:op.cit.p.62.

[2] – Cfr. Milos, Pedro: “Memoria colectiva: entre la vivencia histórica y la significación”. En Garcés, Mario et al: Memoria para un nuevo siglo. Chile, miradas a la segunda mitad del siglo XX. (Lom, 2000).p. 47 y ss.

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